A veces, cuando más queremos, puede parecer que no, porque ocurre que el entusiasmo, la alegría, el optimismo y voluntad también se agotan.
Se dice que si disfrutas lo que haces y si tu vocación está viva, no te cansarás de hacer lo que haces pero ¿puede pasar que la intensidad de la vibra sí?
De ahí la importancia de estar bien contigo, de cuidar la armonía y la sinceridad de decidir el momento para todo, incluido para poner en pausa o desacelerar.
Cuando sientas que sí quieres pero no puedes más o no sabes cómo continuar, recuerda que un buen deportista es disciplinado y entregado, y un mejor deportista sabe detenerse a respirar y acepta recibir apoyo.
Si se cansa la voluntad, que no se canse el espíritu y la noble creencia de saber que aunque parezca que no puedes, es porque todavía no se ha podido y entonces abre las puertas necesarias hasta encontrar el camino..
«Mi propósito inspirar ideas para transformar personas»
-Eva Saiz.

