La semana pasada tuve una conversación muy enriquecedora con una amiga, con quien hablaba sobre la importancia de entender la forma en que, en una organización, nos complementamos y la relevancia de entender: ¿qué te hace único y valioso? Pues este ingrediente secreto es aquello que coloca la pieza que falta en el equipo para armonizarlo y hacerlo extraordinario.
Le platicaba cuál creo que es mi ingrediente secreto (enfoque de investigación) y, luego de contarme el suyo, pasé a ponerme a pensar, preguntándome: ¿cómo aplico ese ingrediente en mi vida personal?
Así es: con mis hijos, en mi estudio, con mi familia. Me quedé pensando; no había reflexionado acerca de tener un ingrediente secreto o superpoder en casa también.
Frente a mi falta de claridad en la respuesta, recordé que en casa nos complementamos, también inspiramos y tenemos un superpoder. Decidí preguntarle a mis hijos y me di cuenta de que lo tienen claro.
Mi ingrediente secreto, mi superpoder, es preguntar. En palabras de Leonardo: “Mamá no se cansa de querer entender; mamá siempre está preguntando hasta que encuentra algo nuevo”.
Ahora sí puedo responderle a mi amiga: mi ingrediente secreto sí lo vivo en casa, y ahora que soy más consciente lo viviré mejor.
¿Cuál es tu ingrediente secreto? ¿Cómo lo vives? Y ¿cómo lo compartes?
«Mi propósito: inspirar ideas para transformar personas»
– Eva Saiz.

