No es fácil ser autodirigido, como que está en mi naturaleza sacar los pendientes fáciles, los que me gustan o los que me buscaron a mí en vez de yo buscarlos a ellos.
Pero irme por la fácil con los pendientitos, pues avanzas poquito.
Como que los pendientes complejos tienen más incomodidad.
Charlie Munger (recomendado su libro machin, ya lo había mencionado en correo anterior) te da la regla de la abuela: te comes primero la verdura y después el postre.
Saca primero lo incómodo pero importante, y después lo que te gusta o entretiene.
Tengo años que anoto uno o dos pendientes importantes a sacar en el día y me voy sobre ellos arrancando la mañana. Aunque hay días que tengo que reconocer que los mando para la tarde, sobre todo los que son de analizar algo, me va mejor en la tarde con eso, cuando es de crear y rebotar ideas me siento mejor en la mañana.
Por cierto, esto lo supe con otro libro, el de ¿Cuándo? de Daniel Pink.
¡Diviértete!
