Próximos programas de capacitación Performance Lab

¿Con huevos?

WhatsApp
Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Me platicó mi abuelo, Macario Armenta, que en los 60’s, en el mercado Garmendia, había dos puestos que vendían jugo y esquimos (2 frutas, avena, salvado y huevo), uno enfrente del otro. Por cierto, años después nos tocó atender a la tercera generación de ese negocio.

Don Juan, el dueño de uno de los puestos, se dio cuenta de que Don Nacho, su competencia de enfrente, a media mañana tenía que ir a comprar otra cartera de huevos porque se le acababan.

Un día, mientras Don Juan abría el local muy temprano, se le acerca a Don Nacho y le pregunta:

—Nacho, ¿cómo le haces para convencer al cliente de que le eche huevo a su licuado?

A lo que Don Nacho le contesta con otra pregunta:

—Juan, ¿cómo le ofreces tú el huevo al cliente?

—Pues le pregunto si gusta que le agregue huevo a su licuado, y casi siempre me dice que no.
—¡Ahí está la cosa! —le dice Don Nacho—. Cuando le estoy preparando el licuado al cliente le pregunto: ¿su licuado lo quiere con uno o dos huevos? Y el cliente casi siempre me pide que solo le agregue uno.

Hazlo simple, sé claro, útil y fácil de aplicar. Haz que la solución parezca obvia; si tienes que explicarlo dos veces, seguramente no está simple. No necesito decir más.

Diviértete.

Te puede interesar:

De Pascal a Fortnite

En 1991, mi papá compró una computadora para su oficina, que estaba en casa. Era una IBM 486, traía lector de CD,

Eva Saiz

¡École! Caldo de pollo

Hay una razón por la que al ver algo nuevo en el Costco sientes que debes comprarlo o ya no podrás volver;

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre como podemos ayudarte

Déjanos tus datos y uno de nuestros consultores te contactará para calibrar la necesidad actual de tu empresa.

Recibe una idea cada semana