En 1991, mi papá compró una computadora para su oficina, que estaba en casa. Era una IBM 486, traía lector de CD, unidad para discos de 3,5 pulgadas y el sistema operativo Windows 3.1. Me pasaba horas en ella; Me daba mucha curiosidad escribirle comandos en el MS-DOS y que los ejecutara o respondiera. A cada rato la descomponía.
En ese tiempo, estaba en la secundaria e iba a clases de computación. Allí te enseñaban a usar Lotus 1-2-3, y jugaba al Prince of Persia . En una de las clases, me acuerdo que el profesor nos dijo: «Un analfabeta antes era el que no sabía leer y escribir; hoy es el que no sabe inglés y computación». Nunca se me olvidó.
En la universidad, programaba con Pascal y jugaba horas en línea al Starcraft . Estaba en varios clanes gringos y llegué a tener estadísticas de 110 (ganados) – 1 (perdido) – 3 (desconectado de la red). En el segundo semestre, por poco y me corrían de la universidad.
Hoy, juego Fortnite en equipo con Diego haciendo edición. Ya hemos quedado en quinto lugar de 100. Él dice que con un teclado editaría más rápido que con el control del PlayStation. Obvio que le vamos a poner teclado.
El analfabeta, dice Alvin Toffler, es el que no sabe aprender, desaprender y reaprender. Pero eso lo dijo antes que mi profesor de computación.
¡Diviértete!
Future Shock, de Alvin Toffler, publicado en 1970.

