El impacto negativo del retroceso es 3 veces mayor en la emocionalidad y estado de ánimo de un colaborador (Steven Kramer, 2025) en comparación con el impacto positivo del progreso. Esto, ¿qué significa? En las organizaciones es de suma importancia crear 2 elementos para impulsar la energía y el ánimo en los equipos de trabajo:
1. Medidas de promoción al progreso
2. Medidas de contención al retroceso
Es simple: para implementar medidas de promoción al progreso que se multipliquen y por hábito influyan en elevar el ánimo de las personas, se necesita definir los “Nutrientes” y los “Catalizadores”. Los primeros son aquellos hábitos y comportamientos consistentes que elevan el ánimo, como brindar respaldo emocional todos los días cuando, por ejemplo, no se logra una venta, pero decides destacar también aquel acto que se hizo especialmente impecable y refuerzas esa conducta. Los segundos son eventos o etapas definidas en el proceso que apoyan directamente el trabajo, como tener y confirmar la claridad de las metas y también asegurarse de que el tiempo promedio diario invertido en tareas significativas para el resultado final sea siempre mayor.
Ahora bien, para generar medidas de contención al retroceso, o bien sistemas de contención de daños al estado de ánimo, debemos tomar en cuenta implementar estrategias como un “sistema de alerta temprana”, que son activaciones directas para anticipar los daños y riesgos que existen, de forma que aun habiendo un retroceso, la sola anticipación reduce el impacto negativo en el estado de ánimo del equipo. Ejemplo para un proceso de ventas: “Si un cliente no interactúa en 15 días, el sistema dispara una alerta para que el líder intervenga como apoyo, no como supervisor”.
También existe la aplicación de reencuadre cognitivo, cuando el líder busca la forma creativa de replantear una falla para ser vista más como un dato observado y no como un juicio evaluativo. Ejemplo: ante una venta perdida podemos decidir verlo como “El cliente no me quiso comprar”, que es un juicio evaluativo, o verlo como “En esta ocasión los argumentos que le brindé al cliente no fueron los correctos”, que es más un dato de observación de la conducta.
Los logros, las pequeñas victorias, como las llama Karl Weick, nos ayudan a sentar un ambiente de “posibilidades”, de ampliar esa visión de lo que todavía no se ha logrado, pero con el ánimo y entusiasmo adecuados es seguro que el esfuerzo y el enfoque se dirigirán a ese escenario.
Hoy me siento entusiasmada. En Infocus, después de un duro trabajo respondiendo a los cambios en el mercado de consumo de capacitación y buscando anticiparnos para provocar esas pequeñas victorias, me entero de que hemos abierto un segundo grupo de Ventas B2B. El entusiasmo se respira en cada rincón de la oficina y es, sin duda, un aditivo esencial para la seguridad emocional de las personas. Gracias al equipo que trabajó en un sistema para contener la pérdida y en medidas para brindar respaldo y lugar a cada progreso; así, juntos lo logramos.
En tu empresa, ¿cómo se siente tu equipo con el progreso? ¿Y cómo contienes el impacto negativo del retroceso?
– Eva Saiz.
