Como ingeniero industrial de escritorio, a veces me pongo a curiosear sobre procesos o máquinas industriales del pasado, cosas que se hacían manualmente e inventaban las primeras herramientas que hacen más fácil el trabajo a las personas.
Me da mucha curiosidad saber a quién o cómo se le ocurrió algo que no existía en tiempos donde no había Google o ChatGPT.
Pienso mucho en esas cosas porque, como soy flojo, no me gusta batallar; sufro cuando batallo, jaja. Y cuando estoy sufriendo, siempre me pregunto por qué lo tengo que hacer así y si puedo hacerlo de otra manera más fácil.
El caso es que encontré un anuncio viejito de una empresa que fabricaba tornos, Warner & Swasey, y dice:
“El hombre que necesita una nueva herramienta mecánica y no la ha comprado, ya está pagando por ella”.
¡Wow! Qué manera de vender el costo de no tenerlo.
Y creo que esto aplica también a las herramientas personales del pensamiento, o sea, si no tengo la habilidad adecuada, las personas que trabajan conmigo y yo ya estamos sufriendo por culpa de mi ignorancia fácilmente curable.
Seguro hoy ya estás pagando el costo de una consultoría que aún no has contratado.
Diviértete.
P.D. Si hoy te esta costando, ya no es solo un problema operativo. Es una decisión que se sigue postergando.
Platiquemos y veamos qué costo estás asumiendo hoy como líder… y cómo dejar de pagarlo.

