Anoche aterricé de una reunión de consejo. Ya sabes, de esas en las que vuelas un día antes para dormir en la ciudad y regresas en el vuelo de la tarde del día a tu casa.
El caso es que me levanté, fui a entrenar mi rutina que me tocaba ahí mismo en el hotel, desayuné y llamé a casa para hablar con los niños durante su trayecto a la escuela.
— ¡Qué creen! ¡Se me olvidaron dos cosas! Una fue el peine, ¿¿cómo creen que lo resolví?? — les preguntó, a lo que Natalia responde inmediato —¡con la mano!… —No, hija! ¡Con el cepillo de dientes!— les digo, y sueltan la risa asombrados de mi ingenio.
—Y lo otro que se me olvidó fue el desodorante… ¿¿Cómo creen que lo resolví?? — ¡¡¡Con pasta de dientes!!!— Responde Diego.
Y yo suelto la carcajada.
Diviértete.
(Pd. No me puse)

