Hace unos meses te escribí acerca de un recurso sumamente valioso: la energía. Y hoy quiero hablarte acerca de otro recurso cuyo valor se aprecia con el tiempo: el enfoque.
El enfoque, sin duda —me lo dijo hoy un cliente—, es un recurso que vale no por su resultado inmediato, sino por el potencial futuro que aporta. ¿Qué porcentaje del tiempo realmente dedicas a acciones con el enfoque correcto? ¿Y qué porcentaje de tu mente inviertes en la construcción del enfoque que hará la diferencia?
Aquello que parece algo simple se vuelve complejo en un mundo de necesidades inmediatas, de urgencias, de cambios abruptos y de personas cada vez más diversas.
Aquí es donde la planeación cobra sentido, y donde la búsqueda incansable de herramientas de eficiencia y productividad es más útil cuando tienes claro tu propósito de vida y el del negocio.
«Mi propósito inspirar ideas para transformar personas»
«Te invito a responder este sondeo, para seguir construyendo valor»
-Eva Saíz.
