Cuando estamos en el último trimestre del año es común que pensemos en replantearnos algunas cosas; de forma natural comenzamos a pensar en el futuro y a preparar nuestro cierre de ciclo, buscando establecer un punto de partida pleno y satisfactorio para el siguiente año.
Hoy quiero compartirte algunas preguntas que personalmente me hacen reflexionar sobre mi lugar y mi aportación al mundo, y creo que puedes aplicarlas para ti y tu equipo de manera que la narrativa contribuya a fortalecer el espíritu del propósito personal y de la organización, y a fomentar equipos de trabajo fuertes, unidos y con una visión alineada.
- ¿Cuál es la historia que nos trajo hasta aquí?
- ¿Qué momento, persona o situación nos inspiró a crear esta organización?
- Gracias a que nuestra organización existe, ¿qué vacíos se llenan afuera (colaboradores, clientes, comunidad)?
- ¿Qué problema o necesidad específica estamos resolviendo que nadie más está abordando de la misma manera?
- ¿Qué creemos principalmente sobre el valor de nuestro trabajo?
- Si nuestra organización fuera una persona, ¿cómo la describirías? ¿Cuáles serían sus cualidades más destacadas?
- ¿Cuál es el “ingrediente secreto” de nuestra forma de trabajar? ¿Qué nos hace únicos?
- ¿Qué tipo de energía o ambiente queremos que la gente se sienta cuando se encuentre con nuestro trabajo o nuestro equipo?
- En 20 años, ¿qué historia queremos que se cuente sobre nuestra organización?
- ¿Qué legado queremos dejar en el mundo?
- Si nuestro impacto se midiera no en números, sino en historias, ¿cuál sería la historia más poderosa que querríamos escuchar?
Anímate a pensar en cada pregunta, date tiempo a la reflexión y compártelas con tu equipo. Estoy segura que nos da material para una mesa de diálogo de unión y de futuro.
«Mi propósito: inspirar ideas para transformar personas»
– Eva Saiz.
