He notado que con la edad soy más paciente para unas cosas y menos para otras.
Particularmente, en momentos o situaciones de alta presión o de crisis, mi reacción generalmente es la calma.
Leyendo Productividad Feel Good de Ali Abdaal, me encontré con la regla del 10/10/10, que sirve para dimensionar el tamaño del problema que nos está estresando.
Y como muchos momentos de este tipo son de percepción, si la fe en nosotros es menor a la que creemos que se necesita para resolver el problema, pues dudamos; y si es mayor, nos sentimos más seguros.
Entonces puedes algo así como reconfigurarte y hacerte estas 3 preguntas en esos momentos:
- ¿Qué importa esto en 10 minutos?
- ¿Qué importa esto en 10 semanas?
- ¿Qué importa esto en 10 años?
De hecho, hace mucho me pregunté algo parecido: me daba mucho miedo renunciar a un trabajo sin tener “nada seguro”, y me imaginé a mí mismo de viejito pensando cómo quería contar la historia. Me acuerdo que me la conté como si tuviera mucha iniciativa. Y en ese momento me animé a ir a avisar la decisión
Hoy la cuento que aun así sentí mucho miedo, haha, pero sí recuerdo que esa idea me hizo dar un primer paso.


