A veces cuando quiero lograr algo pienso en cuál pudiera ser el peor panorama de logro, porque si acepto ese panorama pesimista siento que lo que sea arriba de éste siempre va a ser mejor.
Pero para mi compadre Juan nada es suficiente, en días pasados le platiqué que en un desayuno con empresarios iba a sacar el tema del correo de semanas atrás: Mejores empresas = Mejores ciudades (si no lo leíste puedes leerlo aquí). Y le dije, -«compadre, con un empresario que logre despertar en el desayuno me doy por pagado». A lo que me responde: —»uno no vale madre, convence a la mitad».
Un par de días después le llamé para pedirle un consejo sobre un viaje que estoy haciendo a un país y cultura que él conoce muy bien, volví a usar mi pensamiento de «con una idea que me traiga estaría super bien». Mi compadre que es medio lento para procesar pero altamente atinado en sus recomendaciones me dijo que luego me decía.
El día justo antes de iniciar el viaje me llama muy temprano y me dice: – «compadre, ya se cual es mi consejo para tu viaje, no te traigas una idea, tráete un chingo».
¡Diviértete!
