Dos cazadores rentaron un avión para ir a los bosques. Una semana más tarde regresó el piloto para recogerlos y llevarlos de vuelta. Cuando vio los animales que habían cazado, dijo: —Este avión solo puede cargar uno de los dos búfalos, tienen que dejar el otro aquí.
—Oye, pero el año pasado el piloto nos permitió llevar dos búfalos en un avión exactamente igual a este —renegó uno de los cazadores.
El piloto no sabía qué hacer y terminó accediendo: —Bueno, si lo hicieron el año pasado, supongo que también ahora podremos hacerlo.
El avión despegó con los tres hombres y los dos búfalos, pero no pudo ganar altura y se estrelló contra un cerro cercano. Los hombres salieron arrastrándose del avión y voltearon a ver a todos lados; uno de los cazadores le preguntó al otro: —¿Dónde crees que estamos?
El otro inspeccionó a su alrededor y dijo: —Me parece que estamos a unos tres kilómetros de donde nos estrellamos el año pasado.
¡Diviértete!
