Del año pasado para acá nos agarramos viendo trilogías en tu casa: El Padrino, El Señor de los Anillos, Volver al Futuro, Duro de Matar, Batman de Nolan y así.
Yo soy fan de Batman desde chiquito; andaba con capa todo el día y, como que ese superhéroe, siempre lo vi posible de que existiera. Y así lo hizo sentir Nolan en The Dark Knight. Además, el guion está lleno de mensajes y metáforas que puedes usar en la vida.
En la tercera película, cuando Bruce Wayne está todo lastimado en la cárcel subterránea —que es como un pozo—, para salir hay que escalar por sus paredes muy altas. En la parte final, amarrado con una “cuerda de seguridad” a su cintura, debe lograr alcanzar con un brinco las últimas losas para apoyarse y escapar.
Por cierto, hasta ese momento solo una persona había logrado hacerlo.
Lo había intentado ya varias veces sin lograrlo, cuando dos ancianos prisioneros que lo habían acompañado en su recuperación física y mental ahí dentro le dicen:
“El motivo por el que no logras salir es porque no temes morir. Y solo cuando temes perderlo todo, surge la fuerza para hacer lo imposible.”
¡WOW! —pensé—, regresé como tres veces esa escena.
Estoy de acuerdo: es peor no tenerle miedo a nada. No te aferras con todo lo que tienes. No sacas ese extra que tenemos guardado (todos lo tenemos, pienso yo, solo que a veces no sabemos llegar a él de forma consciente).
Las personas y las empresas se ponen creativas y sacan lo mejor de sí en las crisis, cuando el miedo a desaparecer, o en mi caso, a perder vigencia, se hace real.
Cuando las cosas nos están saliendo bien, no aprendemos.
Todos podemos ser Batman.
Bueno, al menos los dos poderes que tiene sí son alcanzables: el ingenio y la lana.
¡Diviértete!

Blog de Poncho
La primera y la última hoja
En días pasados, Eva, de Infocus, nos invitó a formar un club de lectura. Cada quien iba a llevar un libro forrado,
