El futuro no es algo que controlemos, pero sí algo sobre lo que influimos, y esta es una idea que desde hace mucho tiempo he venido observando incluso en mi hogar con mis hijos. Como te he contado antes, Leonardo desea ser pianista de grande, tiene algunos años estudiando, pero sobre todo los últimos dos han sido con mayor enfoque. Le gusta mucho tocar piezas rápidas, intensas, como su esencia. Pero hace unas semanas escuchó una llamada “Torrent” del autor Frédéric Chopin (1830). Esta pieza es como un torbellino de música, una de las más rápidas que había escuchado y Leonardo se fascinó por comenzar a tocarla, inició a tratar y realmente emocionado me decía “mamá, es muy difícil”, mucho e incluso casi noto su rendición, pero continuó y quedó de hablar con su maestra para que le ayudara.
Al día siguiente, después de la clase, Leo llegó algo decepcionado, lo miré cabizbajo y le pregunté qué pasaba y me dijo que le habían dicho que esa pieza era demasiado compleja para un niño de su edad porque sus manos aún eran muy pequeñas, por lo que hablé de inmediato con su maestra y ella siempre con toda disposición me comentó: en verdad sus manos no alcanzarán hasta que crezca, me quedé pensando casi sin dormir tratando de buscar cómo ayudarlo y unos días después me encontré a Leonardo estirando sus dedos, me dijo: ¡necesito que mis manos crezcan para tocar Torrent!, encontró solo su solución.
Hoy la maestra hace ejercicios con él, y comenzó a aumentar la dificultad con otras piezas que “para su edad” regularmente no se ponen, pero necesita que su mano se extienda y pueda tocar mejor, con ejercicios y práctica podrá acortar lo necesario para que su mano alcance las teclas necesarias.
Tengo claro que el futuro no puedo controlarlo, tengo claro que muchas cosas son como la gravedad “van a pasar conmigo o sin mí”, pero también sé que como en el futbol, un balón con un pequeño toque, un rasguño incluso, puede cambiar su trayectoria. Así que, sin duda alguna, podemos influir en el futuro con cada acción de hoy y así el escenario puede verse influido gradualmente, poco a poco y después “de repente”.