Un solo ser humano puede hacer la diferencia para todos

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Esta semana me vi en la necesidad de buscar un terapeuta emocional para Leonardo, le ha costado resolver conflictos con los niños y mantener relaciones. Alguien me dijo por ahí que con el TDAH es algo común y que me debía acostumbrar.

Quien me conoce sabe que no me rindo, pero cuando comencé a buscar terapeuta, lo hice con la idea de que mujeres jóvenes eran una mejor opción porque recordé que sus maestros favoritos, con quienes genera confianza, son aquellos joviales con un toque de rockstars. Así que, dentro de las recomendaciones, investigué perfiles cómo Sherlock Holmes, llegando a elegir a aquella terapeuta jovial, con muchas credenciales, de pelo rojo con un toque hippy y folclórico.

Cuando llamé para hacer la cita, casualmente en la conversación me comentaron que la doctora «no está joven», así afirmó su asistente (me pregunto cómo me introducirán a mí…). Me reí de inmediato, recordando que el profesor de teatro de Leonardo, a quien admira, un gran artista y persona, logró desde el primer día despertar todo su interés y confianza, hablando como iguales, aun con su pelo ya casi blanco. Sin pensarlo antes, una sola persona hacía la diferencia en esa diminuta y limitada creencia que había concluido.

¿Cuántas veces nos limitamos con nuestras creencias? En 1954, Roger Bannister se convirtió en la primera persona en correr una milla en menos de 4 minutos, algo que se había intentado desde hacía mucho tiempo y que, después de él, en tan solo un mes, alguien más rompió ese récord y así se vino mejorando hasta la fecha. Algo que en décadas no había podido ser y un solo hombre lo desbloqueó para todo el mundo.

Muchas veces, gracias a alguien dispuesto a preguntarse ¿por qué no? y ¿cómo sí?, logramos progreso para nosotros y para todos.

Cada vez que escuches un «¡no!», recuerda esas preguntas con un ánimo desafiante en positivo; todo es posible y si no encuentras cómo, seguro te falta preguntarte de manera diferente, hablar con alguien distinto, y por supuesto, cambiar la forma en que estás dimensionando el caso.

A seguir despertando, el camino del aprendizaje es nuestra única forma de hacer la diferencia.

Eva Saiz Salazar

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