Don Miguel Ángel Manjarrez

Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn
Compartir en pinterest
Pinterest

Me acuerdo a mis 21 años, recién graduado y en mi primer trabajo ya como «ingeniero» estando sentado en la computadora diseñando unos formatos para medir la productividad de cada máquina de la imprenta, entra Don Miguel Ángel Manjarrez y me da la mano para saludar, me giro en mi silla de esas que tienen rueditas, le doy la mano y tomándomela con fuerza y sin soltarme me dice con una sonrisa muy suya: —¿yo estoy parado, porque tú sigues sentado? —Pegué un brinco de la silla asustado aún tomándole la mano —Aguzado, cabrón , me aconseja una vez más y suelta una carcajada, también muy suya.

Desde entonces cada que saludo a alguien me levanto, imagínate que cuando asistía más seguido a grupos empresariales empecé a llegar un poco más tarde porque cuando llegaba temprano me levantaba 20 veces o más para saludar a los que iban llegando.

Don Miguel Ángel fue una de las tres personas que me empujaron a emprender. Me acuerdo cuando le platiqué mi idea, me preguntó —¿tienes miedo Poncho?. —Si, mucho le dije. — Qué bueno, el miedo es bueno, a mí todavía no se me ha quitado. Son tiempos difíciles, pero desde joven he escuchado que los tiempos son difíciles, ¿cuándo han sido fáciles? y cada año me ha ido mejor.

Le llamaba seguido para consultarlo, tenía esa cualidad de que en la misma conversación pasaba de hacerte sentir que eres bien burro mientras se reía de ti, a pasar en segundos a una solución práctica, ética y motivadora suficiente para después de platicar con él fueras tras ella.

Hace 13 años aún se usaban facturas, carpetas, hojas membretadas y tarjetas de presentación. Fui a Manjarrez impresores a que me hicieran mis primeras de todo. Cuando voy a recogerlas y quiero pagar me dicen que no era nada, volví a preguntar porque me pareció que no había entendido y me repitieron la respuesta, salgo de recepción cargando mi caja llena de todo el material de Infocus y voy a buscar, me lo encontré saliendo de pre-prensa, sintiendo mucho agradecimiento le doy un abrazo fuerte y me dice: —Aquí tienes un amigo Poncho, haz que valga la pena tu idea. Hasta la fecha sin cotizar con nadie más voy y le compro a él lo que vende.

Sr. Miguel Ángel, aquí tiene otro amigo y sigo intentando hacer que valga la pena. DEP.

Poncho Mendoza

Te puede interesar:

Blog de Poncho

Retar tu idea

Todos tenemos ideas de cómo debemos resolver problemas. Lo que buscamos a veces más que asesoría es validación. Que nos digan si

Guía Rápida

La Suma De Las Partes

Los clientes nos muestran la clase de negocio que tenemos. Esta semana en Infocus estuvimos analizando el caso de una empresa que, a pesar

Guía Rápida

Vivir La Empresa

Valores En Infocus nos preocupamos por crear una cultura organizacional hacia dentro de nuestra empresa. Con el tiempo, he descubierto que vivir los valores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Descubre como podemos ayudarte

Déjanos tus datos y uno de nuestros consultores te contactará para calibrar la necesidad actual de tu empresa.

Recibe una idea cada semana